Poner cada ingrediente en recipientes individuales para que cada niño pueda crear su propia pizza.
Hacer que cada niño unte salsa sobre su base y que la cubra con sus ingredientes favoritos.
Darle a cada niño una base para su pizza. Poner cada pizza sobre un pedazo de papel de aluminio doble y hornearla en un horno eléctrico hasta que el queso de derrita y burbujee.