| 2 | Cucharaditas Aceite de olivo extra virgen |
| 4 | Pechugas de pollo, deshuesadas y sin piel, cortado en piezas tamaño bocado |
| 1/2 | Taza Arroz blanco grano largo |
| 1/2 | Taza Cebolla picada |
| 1 lata (14.5 oz. | ) Tomates enteros, escurridos |
| 1 frasco (7 oz. | ) Pimientos rojos asados, escurridos |
| 1 | Taza Caldo de pollo sin grasa |
| 1/4 | Taza Perejil, finamente picado |
| 1/4 | Cucharadita Romero seco, desmoronado o machacado |
| 1/4 | Cucharadita Sal (o al gusto) |
| | Una pizca de azafrán, desmoronadito |
| 1 | Taza Chícharos tiernos congelados |
| | Pimienta negra molida gruesa al gusto |
En una cacerola antiadherente grande sobre fuego medio caliente el aceite de olivo; agregue las piezas de pollo y sofría, voltéelas hasta que estén doradas, aproximadamente unos 7 minutos. Retire el pollo y póngalo aparte en un plato.
En la misma cacerola en que frió el pollo, mezcle el arroz y la cebolla; cocínelos por aproximadamente 2 minutos o hasta que el arroz se vea traslucido. Agregue los tomates, los pimientos rojos, el caldo de pollo, el perejil, el romero, la sal y el azafrán. Regrese el pollo a la cacerola; cubra y deje hervir a fuego bajo por 25 minutos. Revuélvales los chícharos congelados y la pimienta; cocine hasta que el arroz esté suave y casi todo el líquido se haya absorbido, cerca de 6 a 8 minutos. Retire del fuego y sirva.
La información nutricional es para una ración.