1. Ponga los frijoles, el agua, la cebolla y la hoja de laurel en una olla grande. Tápela y caliéntela a fuego alto hasta que hierva. Ponga a fuego bajo. Cueza los frijoles entre 1 a 1½ horas o hasta que los frijoles estén suaves.
2. Saque la hoja de laurel y agrégueles la sal. Cuézalos otros 15 minutos.
3. Sírvalos o colóquelos en un recipiente de plástico o vidrio, tápelos y guárdelos en el refrigerador hasta por tres días.